El bailaor José Suárez ‘El Torombo’, los cantaores Antonio Amaya ‘El Panchito’ y Vicente Redondo ‘El Pecas’ y el guitarrista Juan Manuel Cortés visitaron el centro ‘Odiel’ de Huelva dentro de las actividades del proyecto ‘ReconoceR’, un taller que busca favorecer procesos de cambios en las personas jóvenes que cumplen medidas judiciales a través de actividades artístico-creativas que incidan positivamente en su desarrollo personal.
El proyecto 'ReconoceR: expresión de emociones a través del arte' busca favorecer procesos de cambio de niños, niñas y adolescentes que cumplen medidas judiciales en Andalucía, utilizando diferentes actividades artístico-creativas que, en coordinación con el equipo de profesionales de cada centro, puedan incidir positivamente en su desarrollo personal. La metodología del taller está basada en la educación artística y comunitaria como herramienta para el desarrollo personal, psicológico y social.
Esta iniciativa, que ya se ha implementado en los proyectos educativos de los centros de internamiento ‘La Jara’ de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) y ‘Los Alcores’ de Carmona (Sevilla), se está desarrollando también en el centro ‘Odiel’ de Huelva, todos ellos dependientes de la Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública de la Junta de Andalucía y gestionados por Fundación Diagrama.
En este marco, el pasado 28 de abril visitaron ‘Odiel’ varios artistas flamencos de reconocido prestigio nacional: el bailaor José Suárez ‘El Torombo’; los cantaores Antonio Amaya ‘El Panchito’ y Vicente Redondo ‘El Pecas’, hijo predilecto de Huelva; y el guitarrista Juan Manuel Cortés. Durante la sesión, a la que asistieron un total de 18 jóvenes, los profesionales les explicaron diversos conceptos de la danza y la música flamenca, actuaron para ellos y compartieron distintas dinámicas orientadas a desarrollar la expresión corporal y emocional.
La jornada fue muy satisfactoria, ya que, a través del flamenco y de las experiencias personales de los visitantes, se pudieron transmitir a los jóvenes valores positivos para su integración y su toma de responsabilidad; mientras que, por la parte más artística, se les proporcionaron herramientas para mejorar su capacidad comunicativa.