Jóvenes de los hogares de acogida ‘Oriola’ y Benalúa’ y la residencia ‘Lucentum’, todos ellos ubicados en la provincia de Alicante, han participado durante las últimas semanas en diversas escuelas de verano y campamentos en donde su han unido las experiencias lúdicas con las actividades educativas y la integración social. De esta forma, el periodo estival no solo sirve para que disfruten, sino también para que aprendan y para que amplíen su red de relaciones con otros niños, niñas y adolescentes.
Las escuelas y campamentos de verano son actividades ideales para que los niños, niñas y adolescentes continúen aprendiendo durante el periodo estival mientras se divierten y conocen a otros chicos y chicas de su edad. A través de juegos, deportes, convivencia, actividades de ocio y refuerzo escolar o lingüístico, se contribuye a la integración de las personas jóvenes y a su bienestar personal y social.
Por este motivo, tres de los recursos de protección a la infancia gestionados por Fundación Diagrama en Alicante han apuntado a algunos de sus usuarios y usuarias a este tipo de actividades. El primero en tomar esta iniciativa fue el equipo del hogar de acogida ‘Oriola’ de Orihuela, que apuntó a cuatro jóvenes de 6 a 12 años de edad a la escuela organizada por la Concejalía de Educación y Servicios Sociales oriolana en el CEIP Virgen de los Desamparados.
Desde el 22 de junio, de lunes a viernes, el grupo se unió a otros niños y niñas de su misma franja de edad para participar en distintas actividades tanto lúdicas como deportivas, que fueron dirigidas por un equipo educativo. Fue una experiencia beneficiosa para su desarrollo integral, fomentando el aprendizaje a través del juego, la actividad física y el fortalecimiento de habilidades sociales y valores fundamentales como la empatía, la solidaridad y la tolerancia.
Otros jóvenes de este centro, junto con niños migrantes del hogar de acogida ‘Benalúa’, asistieron en agosto al Campamento Diviértete II, organizado por el Institut Valencià de la Joventut en el Albergue Juvenil La Marina de Moraira-Teulada. En él disfrutaron de actividades lúdicas, educativas, deportivas, acuáticas y festivas, así como talleres de manualidades, excursiones a la naturaleza y visitas culturales, entre otras acciones saludables conducidas por un equipo de voluntarios y voluntarias.
De esta forma, se da a las personas jóvenes la oportunidad de ampliar su círculo de relaciones sociales, aprender a desenvolverse en distintos contextos con mayor autonomía, adquirir nuevas destrezas, desarrollar su creatividad y valorar la importancia del entorno natural.
Por su parte, la escuela en la que participaron 12 niños y niñas de la residencia de recepción y acogida ‘Lucentum’ se celebró en el propio centro del 3 al 9 de agosto y estuvo conducida por dos técnicos superiores en integración social que forman parte del equipo educativo. Para fomentar la unidad y sensación de grupo, todas las personas participantes recibieron camisetas y gorras serigrafiadas con el logo de la Escuela de Verano. Sirvió además para que jóvenes de diferentes nacionalidades (marroquí, venezolano, españoles, senegaleses) que han ingresado por primera vez en una residencia de protección por distintas causas se sintiesen más integrados con sus compañeros y compañeras.
En este sentido, se llevaron a cabo actividades para romper el hielo y generar cohesión, como la dinámica del hilo, en la que se van pasando un ovillo de lana para presentarse y van tejiendo una telaraña visible que une a todo el grupo. También se organizaron talleres de manualidades fomentando el trabajo en equipo, la escucha activa y el respeto mutuo, como el diseño y elaboración del mural de la escuela o un lienzo en el que estamparon sus manos.
En otro bloque de actividades se trataron temas culturales desde el punto de vista de los derechos humanos, en especial de los derechos de la infancia, y la diferente situación de estos según tu origen, acercándoles a lo que viven los niños y niñas en los países en guerra. Por último, se llevó a cabo una salida al Balneario de Fortuna (Murcia), en donde disfrutaron de las aguas termales de las diferentes piscinas en una jornada lúdica y relajante.
Estas iniciativas han sido muy bien recibidas por parte de todos los niños, niñas y adolescentes de los tres centros mencionados –de titularidad de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana-, que no solo se han divertido y se han sentido parte de un grupo de amigos y amigas, sino que han mejorado sus habilidades sociales y comunicativas, han aprendido a nuevas estrategias para resolver conflictos y han podido desarrollar su creatividad y su capacidad de adaptación.