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Voluntariado y primer empleo: dos oportunidades para el aprendizaje en competencias profesionales

Un grupo de jóvenes del Programa de Medio Abierto de Madrid colaboraron como asistentes de congresos en el V Simposio ‘Mediación es Justicia', a través de una acción de voluntariado. Por su parte, un chico atendido en la residencia ‘La Magrana’ de Elche consiguió este verano su primer contrato en una empresa. Dos formas distintas de aprender a desenvolverse en un entorno profesional y vivir sus primeras experiencias laborales de cara a su proceso de emancipación. 

La inserción en el mercado laboral implica un proceso de aprendizaje que no solo tiene que ver con la formación profesional y la cualificación oficial, sino también con las habilidades personales que surgen de la propia experiencia. Al tener los primeros contactos con el funcionamiento de una empresa o un proyecto, se comprenden mejor las cualidades que se deben desarrollar por ser útiles para tener éxito en ese entorno: desde la capacidad de organización hasta el trabajo en equipo, pasando por la responsabilidad, la consecución de objetivos o la atención al detalle.

Podemos destacar dos ejemplos recientes de estrategias para conseguir este objetivo, que son complementarias entre sí. Por un lado, el voluntariado, ejemplificado en la participación de cinco jóvenes del Programa de Seguimiento e Intervención en Medio Abierto de Madrid -dependiente de la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI) y gestionado por Fundación Diagrama- en el V Simposio ‘Mediación es Justicia', organizado por el Grupo Europeo de la Magistratura por la Mediación (GEMME) de España los pasados días 9 y 10 de julio.

En este evento, el grupo de chicos y chicas actuó como asistentes de congresos, realizando tareas como el control de asistencia, la ayuda en la organización de ponentes y mesas redondas o la asistencia a los centenares de personas profesionales del ámbito de la magistratura, psicología y justicia a nivel nacional e internacional que asistieron como público. Como resultado de su buen trabajo, no solo recibieron un diploma de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), sino que también pudieron participar en el podcast ‘Relatos de mediación' junto a personal de la ARRMI.

Por otro lado, están las primeras experiencias laborales a través de contrataciones propiamente dichas. Es el caso de un joven de la residencia de acogida 'La Magrana’ de Elche (Alicante) -recurso de titularidad de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana-, que este verano consiguió un contrato de trabajo de 21 días en una empresa de fontanería ilicitana. Su función fue la de peón de fontanería, ayudando a la instalación de sanitarios, grifería y duchas.

Pese a la brevedad de la duración, fue una oportunidad bien aprovechada por el joven de 17 años para aplicar en situaciones reales los conocimientos adquiridos en su proceso formativo, así como para compartir la jornada con otros profesionales de la empresa que le pudieron dar consejos y mentorizar en su desempeño laboral. Una experiencia que le permite además comenzar a llenar su CV de cara a encarar su futuro proceso de emancipación con mayores garantías.