El Programa de emancipación e inserción sociolaboral para jóvenes del sistema de protección con problemas de salud mental ha atendido a lo largo de 2025 a cinco chicas y un chico de Jerez de la Frontera, ofreciéndoles no solo un recurso residencial para trabajar en sus habilidades para la vida diaria autónoma, sino también formación orientada a la búsqueda de un empleo e intervención psicológica para mejorar su gestión emocional.
Seis personas jóvenes (5 chicas y un chico) de Jerez de la Frontera (Cádiz) fueron atendidas por Fundación Diagrama el año pasado a través del Programa de emancipación e inserción sociolaboral para jóvenes del sistema de protección con problemas de salud mental. Este recurso residencial en modalidad de alta intensidad, subvencionado por la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía con cargo a la asignación tributaria del IRPF, tiene como objetivo la atención integral y personalizada de personas de entre 18 y 25 años que presentan esta problemática.
El programa se basa, por un lado, en garantizar la cobertura de las necesidades básicas de las personas beneficiarias a través del alojamiento, el acompañamiento y la tutorización; y, por otro, en diseñar un itinerario individual de inserción sociolaboral y autonomía que enfoque las actuaciones en su bienestar y emancipación. Además, se ofrece un servicio terapéutico de atención a la salud mental de las personas usuarias.
Junto a la intervención individual que se lleva a cabo con cada joven, se organizan también actividades grupales como talleres y sesiones que abordan temáticas de interés general y social. Se incluye aquí la formación interna en materias como manejo de herramientas para la búsqueda activa de empleo, habilidades comunicativas y lenguaje no verbal, realización de gestiones administrativas y trámites online con certificado digital, repostería y cocina mediterránea, habilidades de la vida diaria, etc. Asimismo, en colaboración con distintas entidades locales, se llevan a cabo charlas de promoción de la salud, igualdad de género, prevención de la violencia de género, valores positivos de convivencia, etc.
En cuanto a los aspectos psicológicos y educativos de la intervención, se han llevado a cabo terapias grupales orientadas al trabajo emocional y relacional, donde se promueve la expresión emocional, la reflexión compartida y el apoyo entre iguales como forma de resolución de conflictos. Asimismo, se han desarrollado talleres de identificación, comprensión y validación de las emociones básicas, abordando su función adaptativa, su relación con la conducta y la ampliación de la conciencia y el vocabulario emocional.
A lo largo del año, se ha observado una evolución muy positiva en todas las personas atendidas, que han mejorado su capacidad de gestión emocional, autocontrol y tolerancia a la frustración, cumpliendo con los objetivos de su plan de intervención. En el aspecto formativo y laboral también se han ido cumpliendo los objetivos, logrando que el 80% de las chicas y chicos dispongan de oportunidades laborales y obtengan empleo.