Skip to main content

La perspectiva de género como ayuda para intervenir en las conductas adictivas en mujeres

Más de 100 mujeres reclusas de centros penitenciarios de Valencia, Castellón, Alicante, Murcia, Sevilla y A Coruña han participado entre enero y septiembre en el Programa de intervención en mujeres con problemas de adicción desde la perspectiva de género, un proyecto que trabaja sobre la influencia negativa que ejercen los mandatos de género en este tipo de conductas, empoderando a las usuarias para que desarrollen habilidades y competencias sociales que reduzcan su estigmatización.

Fundación Diagrama está desarrollando este año en centros penitenciarios una nueva edición del Programa de intervención en mujeres con problemas de adicción desde la perspectiva de género, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con cargo a la asignación tributaria del IRPF. El objetivo del proyecto es favorecer el empoderamiento de las mujeres reclusas sobre sus conductas adictivas, trabajando sobre la influencia negativa que ejercen los mandatos de género y la alta estigmatización social que sufren las usuarias.

Hasta el 15 de septiembre, el proyecto ha atendido a un total de 106 mujeres de los centros penitenciarios Antoni Asunción Hernández (Valencia), Castellón I, Alicante II-Villena, Murcia II, Sevilla I y Teixeiro (A Coruña). En todas las localizaciones se han conformado al menos dos grupos reducidos, lo que ha facilitado una mayor individualización de los contenidos y ha permitido generar espacios más personalizados de reflexión.

A través de una metodología cognitivo-conductual implementada en 16 sesiones, el programa busca desarrollar las habilidades y competencias sociales de las personas participantes con el objetivo de mejorar su calidad de vida y favorecer su autonomía personal. En los distintos bloques se trabajan aspectos como la diferenciación de género y su influencia en la conducta, la deconstrucción de los mandatos de género, el valor del autoconcepto, la gestión y control de emociones, los mecanismos implicados en la adicción, el fomento de relaciones personales saludables e igualitarias o el papel del sexismo y la violencia en estos comportamientos.

Durante el desarrollo del programa, se han ido detectando las dificultades que presentaban las personas participantes y se han ido abordando de forma individualizada. En estos casos, se reforzó especialmente el carácter específico del programa para mujeres y la incorporación de la perspectiva de género. De esta forma, la evolución ha sido positiva y las distintas actividades y dinámicas del proyecto están teniendo buenos resultados.