Once jóvenes del hogar de acogida ‘Els Gegants’ de Manacor (Baleares) participaron en un taller educativo con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, en el que se proyectaron distintos fragmentos de la película ‘Flor del desierto’ para debatir sobre la historia de Waris Dirie, activista contra la ablación, y en especial sobre la necesidad de erradicar esta práctica, que tiene consecuencias físicas y psicológicas muy nocivas para las niñas y las mujeres.
En 2012, las Naciones Unidas designaron el 6 de febrero como Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina con el objetivo de denunciar prácticas inhumanas como la ablación, que suponen una violación de los derechos de las mujeres y todavía hoy se llevan a cabo en distintos países de Asia y África. Con el objetivo de desmontar creencias nocivas y fomentar la protección de los derechos humanos, el tema se abordó a través de un taller educativo en el hogar de acogida ‘Els Gegants’ de Manacor (Baleares), dependiente del Institut Mallorquí d'Afers Socials y gestionado por Fundación Diagrama.
La actividad, en la que participaron los once jóvenes migrantes que residen en el centro y cuatro miembros del equipo educativo, consistió en un análisis reflexivo sobre diversos fragmentos de la película ‘Flor del desierto’. El film es la biografía de Waris Dirie, modelo británica de origen somalí que fue víctima de ablación a los 4 años y que, tras huir de su país, dedicó su vida a luchar contra estas prácticas y ayudar a otras mujeres con las consecuencias físicas y psicológicas derivadas de ella.
A lo largo del taller, se seleccionaron varias escenas relevantes para dar paso al diálogo, el pensamiento crítico, la autocrítica y la toma de conciencia sobre la gravedad de la mutilación genital femenina, así como sobre la necesidad de erradicar esta práctica arcaica que vulnera los derechos fundamentales, la salud y la dignidad de las niñas y las mujeres. La actividad concluyó con un debate sobre el papel del entorno comunitario en la erradicación de estas tradiciones, enfatizando que nuestras conductas son a menudo el resultado de nuestras creencias y que, para convivir en sociedad, se debe actuar sobre aquellas que son erróneas o perjudiciales para otras personas.
La educación y la información son herramientas clave para la prevención y erradicación de este tipo de comportamientos, que suponen una forma de violencia contra la mujer muy localizada culturalmente. En este sentido, el equipo educativo valoró que resultaba útil organizar esta iniciativa para promover la igualdad de género y animar a un compromiso activo con la protección de los derechos fundamentales. Tras el visionado del film y los debates asociados, los jóvenes realizaron una lluvia de ideas donde propusieron diferentes acciones para prevenir y erradicar la mutilación genital femenina, lo que permite valorar de forma muy positiva los valores transmitidos con la iniciativa.
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