Las personas jóvenes del centro de internamiento ‘Genil’ han participado en la elaboración de una maqueta urbana dentro del taller de carpintería del recurso. Esta actividad se engloba en el proyecto ‘Encuentra tu norte’, que utiliza el aprendizaje manipulativo como forma de transmitir valores, conocimientos y competencias personales, como el trabajo en equipo, la consecución de objetivos, la dedicación a una tarea o el desarrollo de la creatividad.
Los talleres prelaborales cumplen un doble objetivo en los centros de ejecución de medidas judiciales gestionados por Fundación Diagrama: por un lado, permiten que las personas jóvenes adquieran conocimientos básicos sobre distintos oficios que les ayudan a encaminar su futuro profesional; y, por otro, tienen un componente educativo para su desarrollo personal. Aquí se incluyen tanto las habilidades necesarias para desenvolverse en un entorno laboral (organización, trabajo en equipo, tolerancia a la frustración, consecución de objetivos, etc.) como las competencias psicológicas que les ayudan a avanzar en su itinerario educativo.
Un ejemplo de esto último es la actividad ‘Encuentra tu norte’, desarrollada en el taller de carpintería del centro de internamiento ‘Genil’ de Granada, dependiente de la Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública de la Junta de Andalucía. A primera vista, se trata de elaborar una maqueta urbana en madera de 2x1,5 metros, titulada ‘Nuestra ciudad’, para instalarla en el recibidor de este recurso.
El proyecto requiere una pericia técnica para elaborarla y montarla pieza a pieza, y para ello se usan herramientas, máquinas y, por encima de todo, los conocimientos impartidos en el taller: cortado, lijado, encolado, ensamblado, pintado, etc. Horas de trabajo y cuidado para las que se ha utilizado madera de palé reciclada que ha sido previamente desmontada, limpiada, lijada y clasificada antes de usarse.
Pero la maqueta es algo más. Es un instrumento para que cada joven se exprese, desarrollando su creatividad y uniéndola a la de sus compañeros y compañeras. Es una forma de que centren sus esfuerzos en un objetivo común y construyan algo por lo que sentirse orgullosos. Una figura que puedan ver cada día y recordar que es el fruto real y palpable de su trabajo, su paciencia y su habilidad. Que es el resultado visible de que pueden lograr sus propósitos con la dedicación propia y la colaboración de los demás, y que eso es precisamente lo que están haciendo en el centro: aprender a encontrar su norte y dirigirse hacia ese destino paso a paso, dejando atrás la mochila de las cosas que les impiden avanzar.
En resumen, un recordatorio de que la educación no consiste solo en impartir charlas y explicar datos, sino que también se pueden transmitir valores, habilidades y competencias a través del aprendizaje manipulativo y las dinámicas creativas que ponen al niño, niña o adolescente en un rol activo y experiencial.
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