A lo largo del año 2026, Fundación Diagrama continuará desarrollando en la Comunidad de Madrid el Programa Enlaza para la gestión de medidas de libertad vigilada con asistencia educativa, colaborando para ello con los distintos Centros de Inserción Social de referencia. Las áreas de intervención abarcan el desarrollo personal, la competencia social, la intervención sociofamiliar, la formación e inserción laboral y la integración social.
Las medidas judiciales de libertad vigilada con asistencia educativa implican que las personas jóvenes se encuentran sujetas, habitualmente tras un periodo en régimen de internamiento indicado por el Juzgado de Menores, a un seguimiento y supervisión a cargo del equipo profesional del Centro de Inserción Social (CIS) de referencia. La finalidad es que adquieran las habilidades, capacidades y actitudes necesarias para un adecuado desarrollo personal y social. En el caso de la Comunidad de Madrid, esta labor la realizan el CIS ‘Victoria Kent’ de la capital, el CIS ‘Josefina Aldecoa’ de Navalcarnero y el CIS ‘Melchor Rodríguez’ de Alcalá de Henares.
Estos centros se apoyan para el seguimiento y el proyecto educativo en el Programa Enlaza, desarrollado por Fundación Diagrama y financiado por la Secretaría de Estado de Derechos Sociales del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con cargo a la asignación tributaria del IRPF. Durante el año 2026, la Fundación continuará llevando a cabo esta iniciativa que ya ha permitido atender a cerca de 150 chicos y chicas, y con la que se espera seguir apoyando el proceso socioeducativo de al menos 40 jóvenes más en los próximos doce meses.
El Programa Enlaza desarrolla su intervención plenamente en el entorno social y familiar de la persona, evitando los perjuicios derivados del desarraigo de la comunidad. El objetivo final es superar los factores de riesgo que motivaron la conducta antisocial, y para ello se lleva a cabo un programa individualizado de ejecución de la medida (PIEM) en el que se realizan actividades adaptadas a las características y necesidades de cada persona usuaria. Las áreas de esta intervención abarcan el desarrollo personal, la competencia social, la intervención sociofamiliar, la formación e inserción laboral y la integración social.
De esta forma, desde el equipo del programa se garantizará la asistencia de la persona joven a la escuela, al centro de formación profesional o al lugar de trabajo, según el caso, procurando ofrecer ayuda para superar los factores que determinaron la infracción cometida. Asimismo, se trabajarán aspectos como el fomento del autocontrol, la mejora de la autonomía, la resolución de conflictos, las pautas de mejora de la convivencia, la búsqueda activa de empleo y formación, las habilidades laborales o la gestión del ocio y tiempo libre, entre otros.