Un total de 908 personas participaron el año pasado en alguno de los cuatro programas (PROSEVAL, PROBECO, PCAS y PRIA-MA) que se incluyen en este proyecto, dirigido a personas penadas por distintos tipos de delito. A través de una intervención terapéutica y educativa, esta iniciativa permite reducir de forma específica los factores de riesgo que han derivado en la conducta antisocial y fortalecer la protección frente a la reincidencia.
A lo largo de 2025, los Programas de Medio Abierto y Medidas Alternativas que desarrolla Fundación Diagrama para personas que cumplen estas penas por haber cometido algún tipo de delito han favorecido la reinserción social de un total de 908 personas (876 hombres y 27 mujeres). Estas iniciativas, que están financiadas por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con cargo a la asignación tributaria del IRPF, buscan prevenir la reincidencia a través de sesiones psicoterapéuticas y talleres de sensibilización integrados en el catálogo de la Administración Penitenciaria.
El proyecto se divide en cuatro programas, dirigidos a distintos tipos de delito: PROSEVAL, que ofrece intervención psicoeducativa en delitos contra la seguridad vial, y en el que han participado 104 hombres y 10 mujeres; PROBECO, centrado en la intervención, sensibilización y reeducación en competencias sociales para infracciones relacionadas con el maltrato animal y el medio ambiente, que se ha aplicado a 84 hombres y 17 mujeres; y dos iniciativas dirigidas a intervenir en delitos de violencia de género, violencia familiar y delitos contra la libertad sexual, el Programa de Tratamiento para Agresores Sexuales (PCAS), que ha intervenido con 52 hombres, y el PRIA-MA, que ha alcanzado a 640 hombres.
Los programas se han llevado a cabo en tres modalidades distintas (online, presencial o mixta), tanto en sesiones individuales como grupales, con personas usuarias de los Centros de Inserción Social de las provincias de Alicante, Castellón, Valencia, Córdoba, Sevilla, Málaga, Cádiz, A Coruña, Gran Canaria, Madrid, Islas Baleares, Ciudad Real y Murcia.
En conjunto, estas acciones están orientadas a ofrecer una respuesta específica y efectiva a las personas penadas, actuando de forma terapéutica y educativa para reducir los factores de riesgo (psicológicos, sociales, relacionales) que han derivado en la conducta antisocial y fortalecer los factores de protección frente a la reincidencia. Se busca así buscan reforzar la seguridad ciudadana mediante intervenciones especializadas que favorecen el cambio de conductas y la asunción de responsabilidad.
Los resultados del proyecto han sido muy positivos, ya que se han cumplido todos los objetivos de los cuatro programas en cuanto a la adquisición de conocimientos y habilidades, la gestión emocional y la prevención de la reincidencia. En función del tipo de delito, se observan cambios específicos coherentes con los contenidos trabajados: la revisión de creencias y actitudes vinculadas a la violencia de género y a modelos tradicionales de masculinidad (PRIA-MA); la mayor conciencia del daño social y compromiso con la protección del entorno y los animales (PROBECO); la interiorización de pautas de conducción responsable y respeto a la seguridad vial (PROSEVAL); y el cuestionamiento de patrones asociados a la violencia sexual, junto con el desarrollo de estrategias de autocontrol y empatía (PCAS).
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